Aquí os dejo la crónica de Luis (fermopeich) del Camino de Santiago junto con Jesús (globero84). Sin duda una gran viaje y una magnifica aventura. Enhorabuena a los dos!!!
Comienza nuestra aventura el día 05 de septiembre de 2009. Tras estudiar diversas alternativas, decidimos salir desde Logroño, puesto que por tiempo no nos daba tiempo comenzar desde Roncesvalles. Las bicis las tuvimos que enviar por medio del servicio de paquetería de la propia estación de autobuses.
Una vez llegados a Logroño, a eso de las nueve de la mañana recogemos las bicis y nos ponemos en marcha. Visita obligada de la Catedral y foto de rigor para demostrar el inicio de nuestra andadura.
Cruzamos el parque de la Grajera y comienza el camino hasta llegar a nuestra primera parada, Santo Domingo de la Calzada, donde aprovechamos para comer.
El paisaje es bastante llano, y lógicamente predomina la viña. A media tarde cruzamos la comunidad de Navarra para entrar en la provincia de Burgos. Pequeños desniveles, hasta hacer noche en Villafranca Montes de Oca, donde el albergue era muy sencillo pero disponían de tienda de alimentación.
Al segundo dia, el arranque desde Villafranca es duro, comenzando con una fuerte subida que en 1 km eleva 200m de altura. La zona es bonita, más bien camino forestal con arbolada a ambos lados.
Esa misma mañana pasamos por Atapuerca, donde comienza unos pequeños repechos pedregosos que con alforjas se hace imposible de salvar.
Llegamos a Burgos, donde aprovechamos para ver la plaza donde se encuentra su catedral. Una ciudad realmente bonita, aunque difícil de seguir el camino.
Desde Burgos llaneamos, por lo que dicen la zona más dura para el peregrino por lo llano y ausencia de sombras. Paramos a comer en Hontanas, donde un francés que dice hablar 6 lenguas y haber hecho el camino otras tantas nos recomienda hacer noche en Boadilla del Camino, porque el albergue tiene piscina. Salimos de Hontanas y tras pasar varios pueblos salvamos una fuerte subida (alto de Mostelares) imposible de hacer montado, aunque luego nos enteramos que hay otra alternativa rodeándolo. Pasamos a la provincia de Palencia.
Finalmente llegamos a lo que parece un Oasis, Boadilla, con su impresionante albergue con piscina (un tío grande ese francés).
Tercer día, aquí coincidimos por primera vez con Jesús, de Talavera de la Reina, que había pasado noche con nosotros también en el albergue de Boadilla tras hacer nada más y nada menos que 147 km.
Todo llano y paralelo a la carretera, donde paramos en El Burgo Ranero para comer con Jesús (el de Talavera).
Partimos los tres por la llanura, para entrar en la provincia de León, paralelo a la carretera, para llegar hasta la ciudad de León, donde hacemos noche tras hacernos subir hasta las antenas repetidoras de la ciudad (se supone que por las vistas) para volvernos ha hacer bajar y entrar por el polígono industrial.
Aquí aprovechamos para darnos un capricho culinario y salimos de tapas. Jesús (de Talavera) decide hacer noche en un hostal, mientras que nosotros lo hacemos en el municipal donde no hay hora de entrada. Aquí conocemos a Raúl (de Burgos aunque trabaja en Madrid), que se ofrece a hacernos de guía por León.
Cuarto día, nada más salir de León tenemos que lavar las cadenas y engrasar, puesto que el polvo acumulado es crítico para su supervivencia. Pasamos por Hospital de Órbigo, donde cruzamos un antiguo puente de 20 ojos del siglo XIII.
Pasamos por Astorga y llegamos a Rabanal del Camino a comer, donde nuevamente coincidimos con nuestro amigo Jesús que nos acompaña el resto de camino.
Fuerte subida a partir de aquí para llegar a Foncebadón con sus más de 1400 metros de altitud, para llegar a los 1500 en la Cruz de Ferro.
Pasamos por el Acebo donde se encuentra un monumento en recuerdo de un ciclista alemán fallecido.
Bajadas trialeras muy divertidas de no ser por las alforjas, donde finalmente llegamos a Molinaseca para hacer noche.
Molinaseca posiblemente sea el pueblo más bonito de la ruta, con su Azud en el rio que lo convierten en piscina, un hotel muy romántico y numerosas parejas de fin de semana. El albergue nos ofrece la posibilidad de hacer noche en unas camas bajo techo al aire libre, oferta que no podemos rechazar (que bien dormimos).
Aquí también conocemos a Roger, Argentino que trabaja en Londres, y su flamante Scott Spark (la tenía asegurada, ya se la habían robado en otra ocasión).
Quinto día, salimos de Molinaseca para desayunar en Ponferrada, donde aprovechamos para ver el castillo. Aquí mi compañero Jesús comienza a tener problemas con el portabultos (aprovechamos el tornillo del portabidon para apañarlo), momento en el que nos despedimos de Jesús (el de Talavera) que sigue a su ritmo.

Coincidimos con Roger en el camino, para hacer una parada y comprar en Villafranca del Bierzo. Aquí se congregan todos los ciclistas para almorzar antes de comenzar el puerto a O Cebreiro. Aprovechamos para comprar comida y nos lanzarmos a la escalada del puerto que nos elevara hasta los 1330 metros de altitud. Existen dos posibilidades, camino (dicen que es impracticable en bici) y carretera, opción que escogemos.
Una vez Arriba, la recompensa es un bar en la Faba donde aprovechamos para comer y donde se va uniendo el resto de ciclistas.
Aquí no acaba la subida, puesto que continuamos por camino para entrar en la comunidad de Galicia (muy bonito) hasta O Cebreiro, que ese día estaba de fiestas.
Al salir de aquí tenemos el único pinchazo de la ruta, con un cristal y por la carretera. Todo bajada, pasamos por Ramil, una aldea con un Castaño centenario impresionante hasta llegar a nuestro objetivo para hacer noche, Triacastela, abajo del todo.

Sexto día, partimos de Triacastela, con la ropa que habíamos tendido mas mojada que la dejamos debido a la humedad y la niebla.
Continuas subidas y bajadas, donde comienzo a notar molestias en la rodilla derecha. Finalmente llegamos a Portomarín donde comemos y conocemos a una pareja de gaditanos que estaban realizando el camino de la Plata (de sur a norte). Decidimos hacer noche en Gonzar, siguiente pueblo donde hay más vacas que habitantes.
Séptimo día, partimos de Gonzar para subir hasta Hospital da Cruz y comenzar un descenso prolongado y llaneo.
Con pequeños altibajos, llegamos tras pasar por diversas aldeas hasta Pedrouzo, donde hacemos una parada para comer.
Una vez más, decidimos estirar el día después de comer, y decidimos continuar por un bonito paraje hasta casi nuestro objetivo final, quedándonos ha hacer noche en Monte do Gozo.
Octavo y último día, en el que realizamos el pequeño recorrido de 6 kilómetros que separa Monte do Gozo de la Praza do Obradoiro, donde entramos triunfales tras una andadura de siete fantásticos días.
Sellamos la credencial y nos hacemos con nuestra Compostela. Embarcamos nuestras bicis hacia Zaragoza atreves de una de las diversas empresas de envíos (galapita, seur, alcourier, etc) que ofrecen sus servicios en la propia oficina del peregrino. Siguiente paso hacernos con un hostal para dejar alforjas y asearnos, y una vez cumplido nos dirigimos a la Catedral de Santiago para asistir a las 12:00 a la tradicional misa del peregrino, abrazar el santo, ver sus reliquias y asistir al espectáculo que ofrecen los monjes con el balanceo del botafumeiro.
Domingo y último dia, coger un cercanías camino de A Coruña y volver en nuestro tren nocturno (salida a las 18:00 del domingo para llegar a las 06:30 del lunes dia 14) con destino Zaragoza.
Aquí podeis ver más fotos del viaje.